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Pino, no pino.

Recuerdo la primera vez que me dieron algunas claves para identificar los arboles, su objetivo era que termináramos con unos mínimos claros para poner identificar dos grandes grupos, pino y no-pinos. Así que me imagino que la mayoría de la gente andará por esos lares y conocerá en mayor o menor medida el mundo de los pinos, fácilmente reconocible por sus hojas (acículas) frente al el resto de los arboles.

Pinus sylvestris en Guadarrama
Pinus sylvestris en Guadarrama

En la península ibérica tenemos la suerte de contar con una buena muestra de los arboles de este genero (Pinus), de hecho, algunos de ellos son puramente mediterráneos por lo que no los encontraremos en los inmensos bosques del norte y centro de Europa. Para el aficionado a la botánica hay multitud de información de calidad al alcance de un clic y mucha mejor bibliografía en al que resolver las dudas que podamos tener a la hora de clasificar una especie dentro del genero Pinus, pero a mi habitualmente me surgen dudas entre varias de ellas de las que no veo asiduamente y tengo que repasarme las guías una y otra vez. Así que aquí voy a presentar una sencilla tabla con datos someros sobre las especias más comunes que podemos encontrar en la península y algunos datos que pueden ayudar a su identificación.

 

Los pinos son arboles de la familia de las pináceas (Pinaceae) como los abetos, cedros, tuyas, etc, pertenecen al genero Pinus y ahí encontraremos todas las especies que reseñamos a continuación. A su vez las pináceas son una familia dentro de la clase de las coníferas perteneciente a las gimnospermas. (Gimnospermas – Coníferas – Pináceas – Pinos) Esto de la taxonomía se merece una explicación más amplia, pero vamos a los pinos. A primera vista podrá servirnos de ayuda el fijarnos en el tamaño de sus acículas y piñas, eso ya nos hará afinar mucho en nuestra selección. Además tendremos que orientarnos por la altura en la que nos encontremos, tipo de suelo y otros rasgos característicos como las escamas de las piñas o el color de acículas y corteza.

 

Además de la descripción de las seis especies comunes en la península, incluyo dos más, que aunque introducidas a finales del siglo XX por repoblaciones en busca de la rentabilidad maderera son bastante comunes en nuestros paseos por el norte de la misma. Y muy fáciles de reconocer dado que sus acículas se agrupan en tríos en vez de en parejas como en el resto de pinos reseñados. (Pinus canariensis, Pinus radiata)

Pináceas
Características de las principales pináceas

Pinus uncinata; Pino negro.

  • De 1.600 a 2.400 m.s.n.m.

  • Cualquier tipo de suelo.

  • Porte de hasta 20 m

  • Hojas en grupos de 2, de 3 a 8 cm de largo.

  • Piñas (conos femeninos) de 5 a 7 cm de largo por 3 cm de diámetro. Escamas con vértice en forma de gancho.

  • Corteza gris oscura.

  • Ocupa el piso más alto.

Pinus sylvestris; Pino piñonero

  • De 1.000 a 2.000 m.s.n.m.

  • Cualquier tipo de suelo.

  • Porte de hasta 35 m

  • Hojas en grupos de 2, de 3 a 7 cm de largo.

  • Piñas (conos femeninos) de 2 a 6 cm de largo por 3,5 cm de diámetro.

  • La corteza se desprende de la parte alta en láminas color anarajado.

  • Ampliamente distribuido.

Pinus halepensis; Pino carrasco

  • De 1.000 a 1.600 m.s.n.m.

  • Prefiere suelos calizos. Resistente a la sequía.

  • Porte de hasta 20 m

  • Hojas en grupos de 2, de 6 a 15 cm de largo.

  • Piñas (conos femeninos) de 5 a 12 cm de largo por 4,5 cm de diámetro. Arrancan de un pedúnculo grueso.

  • Corteza cenicienta. Con la edad pardo rojiza. Fisuras profundas en ejemplares viejos.

  • Ampliamente distribuido en la península y baleares.

Pinus nigra; Pino negral, Pino salgareño.

  • De 800 a 1.500 m.s.n.m.

  • Prefiere suelos calizos.

  • Porte de hasta 30 m

  • Hojas en grupos de 2, de 10 a 16 cm de largo.

  • Piñas (conos femeninos) de 4 a 6 cm de largo.

  • Corteza grisacea – blanquecina y resquebrajada.

Pinus pinaster; Pino rodeno, Pino marítimo, Pino resinero.

  • De 0 a 1.500 m.s.n.m.

  • Porte de hasta 20 m

  • Hojas en grupos de 2, de 10 a 25 cm de largo.

  • Piñas (conos femeninos) de hasta 22 cm de largo. Escamas con protuberancias punzantes.

  • Corteza gruesa, resquebrajada y pardo rojiza.

Pinus pinea; Pino piñonero

  • De 0 a 1.000 m.s.n.m.

  • Prefiere suelos siliceos. Sueltos y arenosos.

  • Porte de hasta 30 m

  • Hojas en grupos de 2, de 10 a 20 cm de largo.

  • Piñas (conos femeninos) de 8 a 14 cm de largo por 10 cm de diámetro. Con dos piñones carnosos en cada escama.

  • Copa en forma de parasol. Corteza gruesa y grisácea.

  • Ambiente mediterráneo.

Pinus uncinata
Vallibierna (Pirineo aragones)
Pinus uncinata
Pino Negro
Pinus uncinata
Pinus uncinata

 

 

 

 

 


Pinus radiata; Pino de Monterrey. Pino insigne.

  • De 0 a 800 m.s.n.m.

  • Porte de hasta 30 m

  • Hojas en grupos de 3, de 7 a 15 cm de largo.

  • Piñas (conos femeninos) de 7 a 14 cm de largo por 8 cm de diámetro.

  • Corteza pardo oscura muy agrietada.

  • Introducido en el norte de la península.

Pinus canariensis; Pino canario.

  • Hojas en grupos de 3, de 20 a 30 cm de largo.

  • Piñas (conos femeninos) de 10 a 20 cm de largo.

  • Introducido en la península desde canarias.

 

Ahora es el momento de buscar buenos ejemplares de cada uno, para que no se me vuelva a olvidar como reconocerlos.

 

www.latormenta.es

 

Bibliografía y consulta:

 

Una seta, dos setas, tres setas….ups una Amanita Phalloides

Anunciaban un día frio, aún así partimos con ilusión hacia Tamajón. Allí habíamos quedado con nuestros colaboradores de "Mas que pájaros", Bea, María y Manu tenían todo preparado para poder disfrutar de una interesante jornada micológica.

 

Comenzamos con una presentación que nos introdujo en este interesante y desconocido reino de los hongos, unas nociones básicas de biología y algunos consejos de como debemos recolectar las distintas especies comestibles de setas, para asegurar su nueva reproducción el próximo año.

 

Equipados con la recomendada cesta, navaja y muchas ganas de buscar, rebuscar y usmear cada rincón del pinar, nos pusimos a ello. Conseguimos varios ejemplares de setas no comestibles e incluso algunas tóxicas que nos ayudaron a reconocer las que NO serían buenas compañeras.

 

En-la-cesta

 

Sin duda los reyes indiscutibles de nuestra recolecta final fueron los níscalos, siempre deliciosos.

 

Durante tres horas recorrimos el bosque, siempre acompañados por nuestra mayor amenaza la mortal Amanita Phalloides, una seta con buena presencia, abundante y que cualquiera se llevaría a la sartén pero que resulta ser unas de las más peligrosas si son ingerida por humanos.

 

La Amanita siempre formó parte de la historia del hombre, como protagonista de la muerte del emperador Claudio y otros celebres en la antigua historia. Hoy en día sigue siendo causa de un numero de muertes al año que no debemos pasar por alto. Debido al aumento en la práctica de recolección de setas en la sociedad, el número de estas puede verse elevado. Sólo hay que tener un poco de cuidado e informarse correctamente antes de llevarse a la cesta cualquier fruto tentador con que el hongo nos obsequia.

 

En cualquier guía micológica o página web especializadas podemos encontrar información para evitar pasar por un riesgo innecesario. También podéis participar con La Tormenta en sus salidas micológicas, acompañados por espertos.

 

Amanitas

 

Amanita phalloides y Amanita muscaria

 

 

Pero volvamos a los níscalos, mucho más venébolos con los humanos y agradecidos en la cocida, en guiso, acompañados con patatas, arroz, costillas o salteados con un poquito de aceite.

Aquí os dejo una muestra del nuestro en proceso, el resultado final fue engullido tan rápido que no dejó testimonio gráfico.

En-la-cazuela

 

Quebrantahuesos en el Alto Atlas Marroquí

Era la tercera vez que nos acercábamos hasta el refugio del Toubkal para realizar su ascensión, pero lo que nos encontramos esta vez como bien venida, además del imprescindible té moruno, fué todo un regalo a los ojos. Justo en las paredes enfrente del refugio volaba un Quebrantahuesos. Era inconfundible aún sin prismáticos, al salir de Madrid dudé sobre llevarlos en la mochila o no, esta vez era un viaje totalmente deportivo asique al final decidí que no tendría mucho tiempo de estar buscando pajaritos y finalmente no viajaron a Marruecos.

La verdad que no hacían falta, el Quebrantahuesos nos dió oportunidad de reconocerlo y disfrutar de su vuelo durante varios minutos. 

 

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Incluso se posó en alguna ocasión en los resaltes más bajos de las laderas verticales que teníamos ante nosotros.

 

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Quedamos fascinados con el encuentro, aunque no sería el único, dos días después en nuestra ascensión al Ras y Timesguida, en el momento en que los más avanzados llegaban al collado del Ras, Alvaro gritó: El Quebrantahuesos!!! Miré rápido hacia todas partes y tuve la suerte de ver como con vuelo decidido se alejaba cruzando el valle hacia el Toubkal que hoy veíamos hacia el Este. Otro ejemplas salió en dirección opuesta hacia el Oeste, no pude verlo porque todavía no había culminado el collado, la emoción la compartimos todos aunque solo algunos llegaron a ver a la pareja.

 

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Os cuento todo esto porque hasta este año había pensado que encontrarme con una pareja de Quebrantahuesos en Marruecos y de una manera tan cercana era difícil. Habíamos visto otra pareja en 2011 en la zona de MGoun y lo anoté en mi memoria como una casualidad excepcional. En aquella ocasión los guardas del refugio nos comentaron que sólo había una pareja por allí, con lo que habíamos tenido suerte.

 

El Quebrantahuesos había llegado casi a su desaparición en Áfria, es a partir de 2007 cuando empiezan a realizarse proyectos para su conservación. Hasta entonces no se conocía prácticamente nada sobre la población ni situación de estas aves en todo el continente africano, mientras que en Europa ya se habían realizado varias acciones para su protección y recuperación.

 

Por la experiencia que tuvimos este año, podríamos pensar que los esfuerzos que se están llevando a cabo en el Norte de Africa para recuperar esta especie, está teniendo resultado. Esperemos que las grandes montañas del continente africano vuelvan a estar ocupadas por el imponente Gypaetus Barbatus.

PERDIZ NIVAL

Una gran sorpresa nos esperaba el cuarto día de nuestro viaje por Eslovenia. Animados por el éxito de la cumbre del día anterior y ya superada la parte más dura del trekking nos disponíamos a disfrutar de una agradable y tranquila jornada hasta el refugio Don na Komni.

Pasado un bonito collado, comenzamos a escuchar balar a un grupo de cabras que gracias a los prismáticos pudimos situar en las partes más altas a nuestro alrededor. Fuimos observandolas un buen rato y de repente otro sonido se intercaló con los esporádicos balidos de los machos dominantes.

Me paré y decidí echar un último vistazo a la zona antes de pasar de largo, mi sorpresa fue encontrarme con unas aves que nunca antes había visto. Tengo que reconocer que aunque soy aficionada a la ornitología nunca había llamado mi atención al ojear las guías de aves la misteriosa y peculiar Perdiz Nival (Lagópodo Alpino)  en esloveno Belka.

En un principio sólo pudimos hacer alguna foto de no muy buena calidad debido a la lejanía de los ejemplares que además se mimetizaban de una forma asombrosa con el entorno que les rodeaba.

Precisamente esa es su característica principal, como pude consultar días después en la guía de aves,a finales de otoño, su oscuro plumaje se vuelve blanco para ayudarle a camuflarse en un entorno nevado, cualidad llamada homocromía estacional.

Es una ave más caminadora que voladora que habita en zonas de alta montaña. En Islandia se organiza una época de 4 meses para la caza de esta especie que se encuentra en un elevado número debido al abundante alimento. En la Península se calculan unas tres mil parejas, a las que el calentamiento del planeta está pasando factura, la escasez de nieve, los cambios bruscos de temperatura y las estaciones de esquí son sus peores enemigos.

 

Otra cosa que pudimos constatar en nuestro viaje por centro Europa es la ausencia de nuestro conocidisimo y abundante Buitre Leonado (Gyps fulvus) , no vimos ninguno, corroborando la idea de que el 80% de estas especie se encuentran en la Península Ibérica. Lo abrupto de nuestro país y los maravillosos cortados que lo recorren, ofrecen el refugio idóneo a una de las aves carroñeras más importantes.

 

Si nos encontramos con la maravillosa Águila Real (Aquila Chrysaetos), tanto en Dolomitas como en Francia.

 

Y para terminar y como otra clara curiosidad de la especialización de las especies, la Corneja Cenicienta, que solo podemos encontrar desde Centro Europa hacia Asia y en los Países Escandinavos pero que no podemos ver en la Península,  tiene sutiles diferencial con la Corneja Negra que habita en nuestro territorio.

Pertenecientes a la familia de los Córvidos, es de destacar la inteligencia y sorprendente evolución que han desarrollado, siendo capaces de utilizar herramientas, como lo hace el ser humano, para conseguir alimentos. Experto robando huevos en nidos ajenos y aprovechando carroñas y desechos. 

                                                 

 CORNEJA NEGRA                                           CORNEJA CENICIENTA      

                                                 

Lo que más nos constó fue encontrar a los Flamencos (Phoenicopterus ruber), sabíamos que toda la consta de Francia hasta el Delta del Ebro es zona de invernada, asi que sólo había que estar pendiente y encontrarlos descansando tranquilamente en alguna de las numerosas salinas y lagunas que recorren estas costas. En algún punto entre Montpellier y Perpignan conseguimos dar con ellos. Fue emocionante porque ese mismo día cruzábamos la frontera y la posibilidad de encontrarlos eran cada vez menos. 

Al final quedamos muy satisfechos con el recuento de especiese que pudimos observar en nuestro bonito viaje y dispuestos a preparar nuestra siguiente aventura.

 

Eléboro Fétido (Helleborus foetidus)

Este invierno y principios de primavera me he ido encontrando por diversos sitios esta, para mi, desconocida planta. Es curioso como una planta que no te había llamado la atención anteriormente pasa desapercebida para nuestros ojos, pero una vez te fijas en ella la empiezas a ver en todas partes donde vas. Supongo que nuestro cerebro tiene esa capacidad de obviar las cosas que no le resultan familiares y solicitar tu atención sobre lo conocido. Habrá que estudiar este peculiar proceso, seguro que no solo me pasa a mi.

El Eléboro Fétido o Pie de Grifo (Helleborus foetidus) es una planta venenosa con unas singulares flores verdes y acampanadas.  Su altura suele estar entre los 30 y 80 cm y posee hojas palmatipinnadas con hasta 12 segmentos. Este será el motivo por el que alguien también la puso el nombre de la Marihuana de los Tontos.

En los bosques mediterráneos podemos encontrar el Eléboro Fétido (Helleborus foetidus), en zonas sobreadas y de suelos no ácidos. Además en el norte de la península más adaptada a climas atlánticos encontraremos el Eléboro Verde (Helleborus viridis), también en suelos calcáreos pero mejor adaptada a la humedad.

Ambas son de floración temprana, aprovechando los primeros rayos de sol que atraviesan las ramas aun descubiertas de los árboles de hoja caduca, en invierno y principio de primavera. Se conoce su uso en la medicina tradicional y veterinaria. Aunque es totalmente desaconsejable embarcarse con ella dada su alta toxicidad que nos puede provocar la muerte.

Las guías y el nombre común hablan de su olor fétido, el cual yo no he podido apreciar las veces que me la he encontrado, dependerá del estado de floración de la planta, el caso es que cuentan que el mal olor que desprende mantiene alejados los deseos de los herbívoros por zamparsela. Al parecer también es indigesta para el ganado, produciendo síntomas similares a los observados en personas. Otro nombre común curioso de esta planta es el de "Hierba de ballesteros", haciendo referencia a su uso para envenenar las puntas de las flechas de las ballestas.

De momento nosotros nos conformaremos con disfrutar de su observación en la naturaleza y nada de infusiones atrevidas.

Fuentes consultadas: